29 ago. 2012

Látigos.

Coincidí con Maestros del látigo, lo que dió lugar a una clase magistral de siniestras consecuencias.



Gracias por ofrecerte de víctima y de lienzo para las pinceladas del látigo.



No se que me gusta más: si los látigazos sobre tu piel o las gotas de sudor de tanto esfuerzo. Probablemente las dos cosas juntas es lo que lo hacen perfecto.
:)



Gracias a PyD por su confianza en mis capacidades. A Siomara (PyD) por las risas.
A AmoSur por la pericia y por el préstamo de su encantadora sumisa. 
A Don Diego y compañía tambien por las risas que fueron muchas (¿como se podrán subir archivos de audio?).
A SirLawrence y Lina (SL) por la hospitalidad.
Fue un auténtico placer.



27 ago. 2012

Teniendo yo la tierna edad de un año, Vicente Minelli tuvo a bien rodar "Los 4 jinetes del apocalipsis", con Glenn Ford, Ingrid Thulin y Charles Boyer. Of course, Glenn hacía de bueno y en el papel del malo estaba Boyer. La visioné en la adolescencia, en una de aquellas mastodónticas televisiones en blanco y negro. Una de aquellas peliculas de "buenos y alemanes" que se decía vaticinando deconstrucciones posteriores.

Este fin de semana recordé con absoluta nitidez un momento algído de la trama, en que van a comenzar a bailar el vals y, sin piedad, Glenn Ford le espeta a Boyer: "Es mía".

Para lxs demás espectadores este momento pasaría sin pena ni gloria. Para mí fue trascendental. Me lo dijo mi estomago y mis otras visceras. Se abrieron y cerraron en cuestión de instantes vaticinándome el futuro.



Me gusta que se cumplan las predicciones.
:)

15 ago. 2012

No desearás a la mujer de tu projima...

...¡por muy dificil que sea aguantarse!




Y definitivamente, lo que más me seduce de una mujer es su sonrisa.
:)

2 ago. 2012

Esto es el principio de la entrega tal y como tú lo escribes/describes:

Acumulo ansiedades y deseo, y me vuelvo a perder... Se me clava tu negativa de otro beso más y me desasosiego porque lo ansío... Definitivamente, me he vuelto loca. Últimamente se me escapa todo de las manos y de la cabeza.Creo que son las hormonas con su particular contubernio las que deciden por mí. Me siento presa en una jaula de deseos que no puedo, que no sé manejar, que descontrolo y que me arrastran. Nunca me había sentido así. Me preocupa esta sensación de desconocerme tanto, de revelarme otra, tan igual y tan diferente o quizá sea el hecho de estar frente al proceso de asunción de ese conocimiento que permanecía inconcluso por el MIEDO.


Las hadas sin talento no sabemos escalar pendientes de hielo porque no podemos volar con las alitas congeladas, y el polvillo mágico se crioniza a baja temperatura. Hecho de menos desplazarme en los nenúfares y mi dedal de néctar de fresas silvestres y, además, mis piecitos están helados...y, a pesar de todo, sigo pensándote...